El mapa de mis canciones

El mapa de mis canciones
Música (Fragmentos de canciones)


Descripción

Se trata de un CD de canciones compuestas por la trovadora en etapas diversas de su rica vida creadora. Liuba, como de costumbre asume el acompañamiento guitarrístico de los temas.

Homenajeando la guitarra que marcó su infancia y adolescencia, Liuba suma a su personal acompañamiento otros sonidos entrañables del mundo de las cuerdas pulsadas, el tres, el laúd, la guitarra clásica, la más popular en algunos de sus colores diversos, el bajo, etc.

Con invitados especiales, Pancho Amat en el tres, el laudista Barbarito Torres, los guitarristas Jorge Chicoy, el cuarteto de guitarras de La Habana, el joven multi instrumentista Waldo Lavaúd, el contrabajista Jorge Reyes y el bajista Arnulfo Guerra, músico con el cual Liuba comparte nuevamente la producción musical de otro de sus fonogramas.

Todas las aportaciones de los invitados son el fruto de su mirada a la música de Liuba, corresponde a improvisaciones que nacen respetando el rico mundo armónico de la trovadora. Los temas interpretados por el cuarteto de Guitarras de La Habana, “Tu amor es el canto mío”,  contó con el arreglo de Eduardo Martin y Homenaje al joven trovador, arreglado por el Guajiro Miranda, músico que ha realizado una buena parte de los arreglos de la obra de Liuba.

Letras


1. El mapa de mis canciones (2013)

2. Luna de abril (1995)

3. Dueños de mi fe (1998)

4. Agua (2006 - 2011)

5. Tu amor es el canto mío (1988)

6. Para otoño (Otoño) (1986)

7. Tantas vidas (2011)

8. Como un ángel que despierta (2011)

9. Certeza (2002)

10. Remembranza (1984)

11. En octosílabo infinito (2003)

12. Si mi canción te regresara (1993)

13. Ofrenda (1985)

14. Corriendo el peligro (2004 - 2012)

15. Será porque diciembre (2002 - 2004)

16. Homenaje al joven trovador (1981)

17. Ausencia (1997)

El mapa de mis canciones (2013) Música y Letra: Liuba María Hevia 

Las canciones suelen ser como los hijos,
a menudo se nos parecen, como dijo el catalán,
nuestros dioses, nuestro idioma llevan consigo,
interrogan, besan, padecen.

Yo te regalo aquellas primeras
que dibujó el instinto sobre el pizarrón,
la del adolescente amor,
la del cuaderno, la cautiva,
mi más tímida canción.

Te doy aquellas, las inconclusas
que perecieron dormitando en un cajón,
la que el abuelo no escuchó,
la de los hilos de la luna,
mi más sencilla canción.

Te ofrezco el mapa de mis canciones,
la creación, cada paraje y latitud,
tú que conoces esa luz
desnuda, libre, impersonal,
sagrada y mística virtud.

Las canciones son las crónicas de viaje,
son los hijos que nunca crecen,
el instinto maternal,
son tan nuestras como cómplices a veces,
pero nunca nos pertenecen.

Yo te regalo las exiliadas,
que en otros fueron el desvelo del amor
las que supieron la traición,
la desolada, la embustera,
mi más sincera canción.

Te doy el alma de mis canciones,
mi más honesta credencial para el amor,
la que mi madre sentenció
con su estocada más certera,
mi más austera canción.

Te ofrezco el mapa de mis canciones
como amuleto y ruta a la felicidad,
como una rosa náutica,
como la clave de un misterio,
como abrigo, talismán.
Como la llave de un imperio,
como abrigo, talismán.
 


Luna de abril (1995) Música y Letra: Liuba María Hevia

Debí saber que el beso de un ángel
podía robarle a mi soledad
esta ternura que nadie sabe
y que me pierde en esta ciudad.

Debí saber que un beso tuyo
era la voz del cielo,
la antesala del delirio,
la claridad que anhelo.

Aquí estoy, aquí te sueño
con esta luna de abril;
si me salvas, si te encuentro
no te dejaré partir.

Debí saber que el beso de un ángel
podía robarle a este corazón
tanto silencio, tantas verdades
que me detienen frente al amor.

Debí saber que un beso tuyo
era la voz del cielo,
la antesala del deliro,
la claridad que anhelo
Aquí estoy, aquí te sueño
con esta luna de abril;
si me salvas, si te encuentro
no te dejaré partir.



Dueños de mi fe (1998) Música y Letra: Liuba María Hevia

En un retrato en la pared
cuelga la risa de mi amor
mientras empieza a amanecer.
No pongo flores a sus pies,
no me permito profanar
sus ojos dueños de mi fe.

Entre sus ojos y el aroma del café
bosteza el día, le pongo alas,
vuelvo a nacer.

Mi alma loca y mi alma cuerda
se reconcilian y le cuentan
sobre el país o esta canción,
y voy al mundo con mi amor.

En un retrato en la pared
cuelga la risa de mi amor,
la calle toda está a mis pies.

Ciudad, amante desnudez,
tus manos saben desatar
los nudos de mi timidez.

La gente roza y ratifico que la fe
es un tropiezo, un niño a salvo
o esta mujer
que está cantando a la vida,
que se desnuda ante su herida,
que lleva luces escondidas,
que está apostando por la fe.

Todos llevamos algún dios,
dentro del alma
o en la pared.



Agua (2006 - 2011) Letra y Música: Liuba María Hevia

Inevitablemente soy
agua que brota,
agua de río, agua de lluvia,
agua remota, remota.

Inevitablemente agua,
preñada nube,
lágrima fiera, agua bendita,
ola que sube, que sube.

Y esa forma de ser que tiene el agua
es torbellino y es la calma
que me sumerge y me provoca,
que desemboca en la canción;
cauce para recorrer tus plantas,
presa de sales y semillas,
cascada herida que desborda la razón.

Y esa forma de ser que tiene el agua
es torbellino y es la calma
que se desnuda ante tu boca,
que me provoca la canción.

Inevitablemente soy,
agua del tiempo,
fuente que anuncia un nacimiento,
llanto sediento, sediento.

Inevitablemente agua
en cada exceso,
pulpa voraz que resucita
dentro de un beso, de un beso.

Y esa forma de ser que tiene el agua
es torbellino y es la calma
que me sumerge y me provoca,
que desemboca en la canción;
cauce para recorrer tus plantas,
presa de sales y semillas,
cascada herida que desborda la razón.

Y esa forma de ser que tiene el agua
es torbellino y es la calma
que se desnuda ante tu boca,
que me provoca la canción.

Río, cascada, manantial,
inevitablemente mar,
tan solo agua, agua.



Tu amor es el canto mío (1941) Música y Letra: Liuba María Hevia

El amor vino con su universo
de manzanilla, ciruela y río,
fuiste escribiendo la vida toda,
la vida toda en el canto mío.

Tu amor me nace en cada palabra,
y aunque lo oculte del aire frío,
escapa dulce, llena los labios,
llena los labios como un suspiro.

Porque tu amor es el canto mío,
es el canto mío,
llenas la vida con tu universo
de manzanilla, ciruela y río,
porque tu amor es el canto mío.

Tengo el misterio dulce del monte,
tengo en tu nombre desconocido,
todo el amor que siempre viaja conmigo.



Para otoño (Otoño) (1986) Música y Letra: Liuba María Hevia

Otoño, vuelve a la luz,
rompe el tapiz
y llena mi ventana hoy.

Regresa a deshojar
la soledad
y el beso que me falta dar.
Sigue el camino,
evade el tiempo
y trae tu voz, otoño mío.

Regresa a deshojar
la soledad.



Tantas vidas (2011) Música y Letra: Liuba María Hevia

He vivido tantas vidas que no sé explicar,
cuánto espacio se transforma cuando miro atrás,
he cruzado con la muerte más de una señal,
no le temo a su implacable flecha universal.

Gracias doy al signo de mi madre,
a su atinado instinto proverbial,
de burlar el dolor, de siempre regresar.
Porque nunca es demasiado tarde,
vivir es mucho más que respirar,
un dulce riesgo que hace camino al andar.

He dormido sobre el lecho claro del amor
despertándome en la oscuridad de la aflicción,
desterrada de la infancia perdí mi estación,
regresando en otro tiempo, en otra dimensión.

Gracias doy al signo de mi madre,
por asumir el mundo, por crecer,
por su herencia de luz, por su instinto de fe.
Gracias pues, lo digo sin alarde,
que nada puede más que la verdad
que ennoblece el camino a la felicidad.

He vivido tantos sueños que a veces no sé
si me alcanzan las canciones para agradecer,
he tenido más de lo que di, y de cuanto sé,
estrenando tantas vidas cuando te miré.

Gracias doy al signo de mi madre,
a su atinado instinto proverbial,
de burlar el dolor, de siempre regresar.
Porque nunca es demasiado tarde,
vivir es mucho más que respirar,
un dulce riesgo que hace camino al andar.

Veo el tiempo como un niño que pregunta a Dios
cómo se mueve la cuerda humana del reloj.
Voy creciendo apenas, como hija de la mar,
voy ligera de equipaje para retornar.

He vivido tantas vidas que no sé explicar
cuánto espacio se transforma cuando miro atrás,
cuando miro atrás.

La vida que brota de un muerto,
la vida que no se murió…

He vivido tantas vidas que no sé explicar
cuando miro atrás.

Así es la vida camará, te da y te quita,
te quita y te da…

He vivido tantas vidas que no sé explicar
cuando miro atrás.

La vida es como un segundo
de un gran acontecimiento…

He vivido tantas vidas que no sé explicar
cuando miro atrás.

Esta vida loca, loca... que me apura,
cómo no morirme en esta locura…
He vivido tantas vidas que no sé explicar
cuando miro atrás.

Pero si me dan a elegir…
la del pirata cojo con pata de palo,
con parche en el ojo, con cara de malo.

He vivido tantas vidas que no sé explicar
cuando miro atrás.

Así es la vida Rubén Blades, te da y te quita…
Lo se y tú lo sabes.

He vivido tantas vidas que no sé explicar
cuando miro atrás.

De vez en cuando la vida, Joan Manuel,
también toma conmigo café…

He vivido tantas vidas que no sé explicar
cuando miro atrás.

La vida en exceso, la vida de un beso,
la vida me ha hecho canción…

Que no sé explicar
cuánto espacio se transforma cuando miro atrás,
cuando miro atrás.



Como un ángel que despierta (2011) Música y Letra: Liuba María Hevia

Llegó despacio, desafiando la tormenta,
discretamente, como un ángel que despierta.
Con los colores que delatan la ternura
pintó en mi pecho un colibrí, cuánta locura.

Me descubrí lienzo de su pincel,
la ciudad despertó cantando,
“con un vestido y un amor”

Llegó despacio y de puntillas,
sin flores me adivinó,
y susurrando la melodía
que entona el corazón.

Musa del cielo, quien lo diría,
si estabas cerca de mí,
las soledades mal aprendidas
nos pueden confundir.

No trajo versos elegidos ni promesas,
solo esa infancia que desborda la belleza.
Con los colores que delatan la ternura
pintó en mi pecho un colibrí, cuánta locura.

Me descubrí lienzo de su pincel,
la ciudad despertó cantando,
“con un vestido y un amor”

Llegó despacio y de puntillas,
sin flores me adivinó,
y susurrando la melodía
que entona el corazón.

Musa del cielo, quien lo diría,
ya estabas dentro de mí,
como un misterio que se desnuda
bajo esta luz de abril.

Llegó despacio y de puntillas,
sin dudas me adivinó,
y susurrando la melodía
que entona el corazón,
y susurrando la melodía
que solo entona el corazón.

Llegó despacio
y de puntillas.



Certeza (2002) Letra y Música: Liuba María Hevia

Si una sonrisa puede ser una estocada
y atravesar serena el corazón de la mañana.

Libérame del ángel de tu sonrisa, de tanto acierto,
tanta certeza me deja sin aliento.

Si tu silencio hace estallar la música del cielo,
si tanta altura puede desatar otro aguacero.

Libérame del ángel de tu silencio, de tanto acierto,
tanta certeza me deja sin aliento.

Si una mirada puede ser el filo de una daga,
si dos pupilas pueden derribar la madrugada.

Libérame del ángel de tu mirada, de tanto acierto,
tanta certeza me deja sin aliento.

Libérame del ángel de tu sonrisa, de tu silencio,
de tu mirada, de tanto y tanto acierto…



Remembranza (1984) Letra y Música: Liuba María Hevia

Vuelve hoy como un sueño anclado,
el sol de la ventana,
y la última pedrada
que derribó el cometa de la infancia.

El ritual,
el lugar preciso del reloj,
el gorrión sobre la horqueta,
vuelve más, el borrón de la libreta.

Vuelve hoy como un sueño nuevo
aquel volar sereno,
burlando el aguacero,
sobrevolando el mar desde un alero.

Vuelven más,
las preguntas miles a saltar
y el amor a aparecer,
vuelve más, el misterio de nacer.

Vuelven las manos de mi madre armando mi ciudad,
desafiando los muros de la soledad,
acelerando el pulso de la vida.

Vuelve la melodía intacta de cada rincón
y la muñeca que no me faltó,
vuelven las huellas de la acera
en mis rodillas.



En octosílabo infinito (2003) Letra y Música: Liuba María Hevia

Llevan sus ojos un lamento,
un gesto cándido y alado,
la poesía ha desnudado
sus dos pupilas en el viento.

Sus ojos, luz de mis abuelos,
arco en el iris de la infancia,
flechazo al Dios de la distancia,
sillón meciendo los desvelos.

Viajera peninsular
cómo te has aplatanado,
qué sinsonte enamorado
te dio cita en el palmar.

En tu inmenso navegar
Jesús te ancló en la memoria,
Orta que escribe la historia,
misionera de la mar.

Bajo sus párpados se abrieron
las nobles puertas para el alba
que me revela y que me salva
lo que las musas me escondieron.

En su tonada resucito,
se abren los párpados del cielo
si evoca el ángel otro vuelo
en octosílabo infinito.
Jesús bendijo tu hogar
en montes, en avenidas,
en amores, en heridas,
viajera peninsular.

Nada te puede negar,
Jesús te ancló en la memoria,
Orta que escribe la historia,
misionera de la mar.



Si mi canción te regresara (1993) Letra y Música: Liuba María Hevia

Si mi canción te regresara,
sería feliz y el universo
encontrarías aquí.

Si mi canción te regresara,
pero olvidaras mi nombre,
sería feliz aquí.

Vuélveme a inventar la felicidad
tocando estrellas con tu corazón,
que aquí te aguardan la ciudad y el sol,
alivia el cielo.

Ven a desmentir esta realidad
aunque yo pague el precio de olvidar,
aunque te libre de mi mal de amor,
alivia el cielo.

Si mi canción te regresara,
un rito al amor cada mañana
encontrarías aquí.

Si mi canción te regresara
y no me amaras, entonces…
sería feliz aquí.

Vuélveme a inventar la felicidad
tocando estrellas con tu corazón,
que aquí te aguardan la ciudad y el sol,
alivia el cielo.

Ven a desmentir esta realidad
aunque yo pague el precio de olvidar,
aunque te libre de mi mal de amor,
alivia el cielo.



Ofrenda (1985) Letra y Música: Liuba María Hevia

Vengo a regalar el canto
que me ha pedido este tiempo,
vengo salvando distancias,
vengo a compartir inviernos.

Soy del amor y tengo
despierta en el pecho
un ave que no se cansa,
un ave que se agiganta
cuando comparte su vuelo.

Me paro frente a este tiempo
y me amanece este canto,
perdónenme si le falto
a la rima o al acento,
a la rima o al acento.

Hablemos con la música esta vez,
que la guitarra entone
su música y demore
hasta el amanecer.

Soy del amor y tengo
despierta en el pecho
un ave que no se cansa,
un ave que se agiganta
cuando comparte su vuelo.

Me paro frente a este tiempo
y me amanece este canto,
perdónenme si le falto
a la rima o al acento,
a la rima o al acento.



Corriendo peligro (2004 - 2012) Letra y Música: Liuba María Hevia

Estoy corriendo el peligro
de reinventar la escalera,
de traspasar la frontera
de la noche donde emigro.

Estoy corriendo el peligro
de perderme nuevamente,
del latido adolescente,
del misterio, del azahar;
estoy corriendo el peligro.

Estoy corriendo el peligro
de ser tu eterna guarida,
de romper el equilibrio,
de saborear la caída.

Estoy corriendo el peligro
porque tu cuerpo es mi casa,
porque tu luz me traspasa
y me desborda esta sed;
estoy corriendo el peligro.



Será porque diciembre (2002-2004) Letra y Música: Liuba María Hevia

Será porque diciembre
se te parece tanto,
será porque eres tú la Navidad.

Será que los misterios
bebieron de tus labios
la hondura melancólica del mar.

Será que el camino se pierde tras de ti,
que eres mi destino,
que soy sombra de tu sombra,
música de tu raíz.

Será porque diciembre
se te parece tanto,
será que sigues siendo mi verdad.

Será que reapareces
en todo lo que alcanzo,
será porque me asombro una vez más.

Será que una nube dibuja tu perfil,
como un espejismo,
me hacen trampas las visiones
y me llevan hacia ti.

Será que el camino se pierde tras de ti,
que eres mi destino,
que soy sombra de tu sombra,
música de tu raíz.

Será porque diciembre
se te parece tanto...



Homenaje al joven trovador (1981) Letra y Música: Liuba María Hevia

Vivo en un panal habitado en hermandad,
con su nueva claridad se agiganta mi país,
toda la bondad amanece en una voz,
en su claridad llega cada creador,
y nace en mí un palpitar al que escribió.

Canción a un orador de poesía,
canción a una sonrisa compartida,
canción a un pensador que se aproxima
y canción para que fluyan primaveras
sin fronteras al amor.

Canción a la razón de cada día,
canción hecha metralla a la mentira,
canción para la madre que nos guía
y canción para que fluyan primaveras
sin fronteras al amor.

Canción a la razón de cada día,
canción hecha metralla a la mentira,
canción para la madre fantasía
y canción para que fluyan primaveras
sin fronteras al amor.



Ausencia (1997) Letra y Música: Liuba María Hevia

Hay ausencias que son como el olvido,
que empolvan madrugadas y semillas,
que se fueron perdidas a esos mares
donde nunca podrán hallar la orilla.

Hay ausencias que rozan con el alma,
mariposas celosas del espacio,
austeras, prisioneras de las flores,
que te ponen su miel para los labios.

Ausencia, remoto fantasma
que violas las puertas, que cantas,
que gritas al cielo esa voz que has llevado contigo,
que escribes tú la canción que falta,
que siempre nos recuerdas la distancia.

Hay ausencias gaviotas que te salvan,
que desdeñan fronteras y estaciones,
que rondan las paredes, las palabras,
dibujando la fe con sus creyones.

Hay ausencias que te hablan de un mañana,
que se tornan de todos los colores,
que te ponen el mundo en la ventana
y de esperanza llenan los balcones.

Ausencia, remoto fantasma
que violas las puertas, que cantas,
que gritas al cielo esa voz que has llevado contigo,
que escribes tú la canción que falta,
que siempre nos recuerdas la distancia;
que siempre nos recuerdas
la distancia.

Inicio  |  
Infantiles  |  
Discografía  |  
Biografía  |  
Noticias  |  
Galería  |  
Contacto  |  



Copyright © Liuba María Hevia